lunes, 27 de agosto de 2012

Es mi corazón, quien decide entre el mar y la arena



Hoy caminando recordé una historia, que leí una vez en un blog titulado "Mujeres que aman demasiado". No se si era tal cual como la recordé, pero si se que se sintió tal cual lo que me toco pasar hoy. Contaba la historia, que en una parada de colectivo se encontraron dos personas y se saludaron tal cual dos conocidos, dos simples conocidos, como seguramente vio la gente que estaba a su alrededor... mientras que doloroso fue saber para aquella persona, que ese saludo implicaba recordar años de una relación, años felices, pero donde se amo demasiado, en este caso, donde se sufrió, donde dieron mil y un cosas mas, solo para que la vida les depare terminar saludándose en una parada de colectivo como unos simples conocidos...

Cuantas historias viajan en el viento y por la calle sin que nos demos cuenta, cuantas veces nos hemos cruzado con historias intensas sin siquiera notarlo? Cuantas veces nos dimos cuenta que amamos demasiado? Cuantas tuvimos el valor de superarlas al saberlo? Cuantas veces nos dijeron.. que no era edad para amar demasiado?

Hoy me contaron la historia, una real y muy verídica historia, de dos personas que se amaron desde sus quince años.. y que treinta años después, la persona que mas lastimó volvió a pedir disculpas y una segunda oportunidad.. treinta años despues. El tiempo cura las heridas? Hacen falta treinta años para perdonar? No alcanzan treinta años para olvidar?
Aquel señor, le reprochaba a aquella señora que quería que lo quisiera como hace treinta años... "incondicionalmente". Saben lo que significa eso? Saben lo que significa amar incondicionalmente? Amar sin condiciones.. y eso solo puede terminar en algo: en el dolor. No ponerle condiciones y limites a algo, implica terminar en el dolor, en el dolor de haber amado demasiado. Esta mujer amo incondicional, como dije, y sufrió hasta que no le quedaron lagrimas.. para que treinta años después, la misma persona que provoco esas lagrimas se arrodille a sus pies, pidiéndole perdón y rogándole que lo quiera como antes. "No existe la persona que te amo, y la que lloro, porque esos mismos llantos la cambiaron, esos mismos llantos hicieron que la nena adolescente que amo con la limpieza absoluta de la juventud y con la virginidad de su corazón, se convirtiera en cristales rotos que fueron difíciles reparar. Yo no conozco a este hombre que apareció ahora, pero se que lo sigo queriendo ¿Como? No conozco esa respuesta, serán solo cosas mágicas que pasan en la vida... porque estas cosas son magia, que yo hoy diga que si, despues de treinta años, es magia"

El amor es mas fuerte que el tiempo, o el tiempo no es mas fuerte que el amor.. el tiempo no cura heridas, ni alimenta olvidos. Solo tapa todo, pero tarde o temprano, el tiempo se cansa de tapar y ahi es cuando realmente caemos en la cuenta, de que lo que el tiempo tapó... si lo queremos de vuelta, o si simplemente nuestro olvido fue verdadero.

No hay comentarios: