martes, 1 de octubre de 2013

Es larga la carretera cuando uno mira atras

Nos obligamos a ser infelices, solo para conservar algo que tal vez nos haga feliz en algún futuro, y así sucesivamente, en el peor de los círculos viciosos. 

Por días, meses, años, vidas enteras. Nos mentimos, y nos obligamos a ir de perdón en perdón, de tiempo en tiempo, de titulo en titulo, de esperanza en esperanza. 
Cuando pensé la anterior ecuación por primera vez fue inevitable pensar, ¿y que haces que no empezás de nuevo? Tantas veces empezaste de nuevo, pero siempre la piedra parece mas grande cuando la tenes adelante, y volvés a ese circulo vicioso de querer conservar... ¿Qué mierda querés conservar? El día que aquello deje de sacarte risas y sonrisas para sacarte lagrimas, desde ese mismo día mereces empezar de nuevo! ¿Por qué la espera? Si ya sabes como son las ecuaciones, las cosas no van a cambiar, las personas no van a mejorar. Las cosas no van a mejorar, las personas no van a cambiar. Las personas Son, las cosas Son, y todo Fue. Nada mas. 
Como cuesta entender eso! 
¿Va a haber algún momento, alguna situación, donde realmente, sin querer, pienses primero en tu persona, en tu alma y en tu corazón, y cierres esos círculos enseguida que empiezan a hacerse viciosos? Conservar objetos y personas es solo algo material, los sentimientos son como el agua que ya se disolvió y ahora vaga por el aire en busca de alguna nueva ola de frío.