sábado, 16 de enero de 2016

Sábado de trasnoche

Saquenmelo de adentro, saquenme esos cinco años, quemenlos y que se hagan cenizas, y que en el peor de los casos de allí renazca algo nuevo cual Fénix que renace de sus cenizas, pero que no reviva nada. Eso no es lo que marca la eternidad del Fénix, sino que ella esta marcada por la posibilidad de morir y revivir, sin pasado, sólo futuro.

miércoles, 13 de enero de 2016

Shine - BFL

Hace mucho que no paso por acá, mi fiel portador de secretos, mi pedacito de alma escondido... Hoy me desperté, o me encontré en la mañana, pensando en la eternidad. Que será eso de lo que tanto nos empeñamos en saber? Lo infinito, lo eterno, eso que no se sabe de donde nació y que no se sabe si tiene un final.

Que complicada es la vida cuando uno empieza a ser consciente de tantas cosas. Por vivir en este mundo, lo primero que uno empieza a conocer es a los seres humanos (si bien a fin de cuentas somos seres humanos sin saber lo que es, un ser humano...).
El año pasado la vida me dio la oportunidad de conocer cierto tipo de persona, para reconocerla y no volver a acercarme nunca en lo que queda de mis años. Dos personas en una. Me hizo llorar tanto como me hizo reír, y me hace extrañarla tanto como odiarla. Esas personas que me cruzo en la vida no? Hace unos años hablaba en este mismo lugar de alguien puro a quien simplemente tuve que amar sin ser correspondida, aunque para ser la primera piedra fue bastante dura. Y resultó ser que la segunda piedra es un acantilado completo que saltar, pero no por querer, por amar, o por desear. Sino simplemente por conocer a la humanidad en una sola persona, tanto los campos de rosas como las espinas que ellas tienen. Ver la rosa, desearla e idealizarla... pero abrazarla y sangrar hasta que no quede mas sangre en tus venas. Así fue el año pasado.
Siempre tuve la certeza de que las cosas se nos interponen en la vida por alguna razón, y mi razón fue aprender a alejarme de las rosas con espinas, serán muy lindas y llenaran mucho el alma a la vista, pero si al mínimo contacto hacen sangrar no creo que valga tanto la pena su belleza... me hizo dar cuenta de que no hay por qué conformarse, eso no existe. Uno busca y encuentra, y revuelve y revuelve y lucha, y aprende y ríe
y llora, pero no simplemente se conforma.